24 ene 2012

¿VIOLENCIA DE QUÉ…..?

No parece una casualidad que la nueva ministra Ana Mato cambiara el nombre de violencia de género por el de violencia doméstica.

 No creemos  que fuera un terrible despiste, creemos que el cambio es un posicionamiento político concreto en el que la mujer queda relegada a segundo lugar.

Dado a que parece ser que lo importante es cambiar nombres y leyes según el partido que gobierne, se trata más bien de desmontar lo conseguido en las legislaturas del PSOE  más que una coherencia por parte del PP en este nuevo mandato.

La identificación de violencia machista como una violencia basada en la desigualdad y su condena social generalizada han supuesto un importante paso adelante, pero cambios como suprimir el Programa de Violencia machista, como ha hecho la Generalitat o cambiar el termino a violencia en el ámbito doméstico tiende más a parece un conflicto determinado  entre hombres y mujeres.

Una de las acciones más importantes es la prevención, interviniendo en la adolescencia ya que es en esta época cuando se establecen las primeras relaciones afectivas entre chicos y chicas y es aquí donde empiezan a aparecer situaciones de dominio y violencia machista.

En lo que llevamos de año son seis las victimas por violencia machista y podemos seguir sumando si persiste este gobierno en cambiar una ley por otra que borre todo rastro de feminismo, que castigue la violencia si, pero que la iguale con otro tipo de violencia por ejemplo la que podría darse entre cuñados, hijos y padres etc. Así todo rastro de denuncia por desigualdad entre hombres y mujeres desaparecerá y por tanto la posibilidad de combatirla eficazmente.

Las mujeres no son maltratadas porque los hombres estén nerviosos o de mal humor como se quiere justificar este hecho, las mujeres son maltratadas porque estos hombres las tratan como si fueran de su propiedad.

Una ley que castigue la violencia en la familia en la familia en general servirá lo mismo que la aplicación general del Código Penal que puede ser que castigue al culpable pero no tienen absolutamente ningún efecto sobre las creencias que permiten dicha violencia específica.

La igualdad hay que ganarla, de ahora en adelante tenemos que hacer una reflexión y reafirmar el movimiento que hemos conseguido estos años no dejándonos manipular ante leyes que nos perjudican y nos dejan atrás en esta lucha de igualdad con los hombres.

 Dones amb Iniciativa Sant Adrià.